El rol de los tíos y tías en la formación de los niños: qué pueden aportar y qué no

Lic. Julieta Dorgambide

Directora Clínica · Educa Chubi

3 min de lectura

Con la tía puede hablar de cosas que con vos no puede.

Con el tío hay confianza sin la carga de la autoridad.

Ese espacio no es competencia.

Es un recurso.

Los tíos y tías ocupan un lugar que nadie más puede ocupar en la vida de un niño: son familia, pero no son los padres. Tienen afecto pero sin la responsabilidad cotidiana. Conocen al niño desde cerca pero lo ven con cierta distancia.

Esa posición tiene un valor formativo real — si se entiende bien y se gestiona bien.

¿Qué pueden ofrecer los tíos que los padres no pueden?

Urie Bronfenbrenner (1979), en su teoría de los sistemas ecológicos, describió cómo el desarrollo del niño está moldeado no solo por la familia nuclear sino por toda la red de adultos significativos alrededor. Los tíos y tías son parte de lo que llamó el microsistema ampliado.

Lo que pueden ofrecer de forma específica:

  • Escucha sin consecuencias: el niño puede contar algo al tío sin que 'llegue a los papás'. Eso tiene valor.
  • Perspectiva externa: ven al niño sin el agotamiento o la carga emocional del día a día.
  • Modelos alternativos: un estilo de vida, una profesión, una forma de relacionarse diferente a la de los padres.
  • Continuidad afectiva en momentos difíciles: divorcios, pérdidas, cambios — el tío o la tía puede ser un ancla estable.

Un tío no compite con los padres. Completa lo que los padres, por estar demasiado cerca, no siempre pueden dar.

¿Cómo los padres pueden potenciar ese rol?

El vínculo tío-sobrino no se da solo. Requiere que los padres lo habiliten activamente:

Crear espacios uno a uno: que el tío o tía lleve al niño solo/a ocasionalmente.

No triangular: no usar al tío como mensajero de conflictos entre adultos.

Dar información relevante sobre el niño: qué está viviendo, qué le cuesta, sin pedir que intervenga si no es necesario.

No sabotear el vínculo cuando hay diferencias entre adultos: el niño no tiene que cargar con la tensión entre hermanos.

Reconocer en voz alta el valor del tío frente al niño: 'La tía Valeria te conoce bien. Si algún día necesitás hablar con alguien más, podés.'

No tenés que compartir todo.

No tenés que estar de acuerdo en todo.

Solo tenés que no bloquear el vínculo.

Lo demás lo hacen ellos solos.

¿Qué no es el rol del tío o la tía?

El rol tiene límites. Y cuando no se respetan, el vínculo se vuelve problemático:

  • No es el padre o madre sustituto — excepto en situaciones de ausencia real.
  • No es el árbitro de decisiones de crianza: opinar está bien, contradecir públicamente a los padres, no.
  • No es el aliado contra los padres: si el tío dice 'tu mamá exagera', está debilitando la autoridad parental.
  • No es la válvula de escape sin límites: también tiene su propia norma y puede — y debe — decir que no.

El problema es que mi hermano le da todo lo que yo le nego. Y cuando llega a casa, mi hijo lo primero que hace es reclamarme.

Eso es inconsistencia entre adultos — y tiene el mismo efecto que la inconsistencia entre padres y niñera. La conversación con el hermano/cuñado tiene que ocurrir, en privado y con claridad.

El tío que socava las normas de los padres no está siendo el 'tío bueno'. Está creando un problema de conducta.

Lo más importante

Los tíos y tías tienen un lugar real y valioso en el desarrollo del niño — si los padres lo habilitan y si los propios tíos entienden dónde termina su rol.

El vínculo funciona cuando hay acuerdos básicos, no cuando hay competencia.

Un niño con adultos de confianza fuera de la familia nuclear tiene más recursos emocionales, no menos.

La red de adultos significativos no amenaza a los padres. Los sostiene a ellos también.

Entender lo que le pasa es el primer paso para ayudarlo.

Preguntas frecuentes

P:¿Está bien que mi hijo le cuente cosas al tío que no me cuenta a mí?

R:Sí, en general. Los niños necesitan adultos de confianza fuera de la figura parental — especialmente en la adolescencia. Si lo que le cuenta al tío no implica peligro para el niño, ese espacio de confidencialidad es saludable. El problema aparece si el tío guarda secretos que afectan al niño o que los padres necesitan saber para protegerlo.

P:¿Qué hago si mi hermano o cuñada no respeta mis reglas con mis hijos?

R:Conversación directa, en privado, sin el niño presente. Podés decirle: 'Entiendo que tu forma de verlo es diferente. Lo que te pido es que en esto puntual respetes lo que nosotros decidimos.' Sin agresión, con claridad. Si no hay disposición, la supervisión de los encuentros aumenta.

P:¿Un niño sin tíos cercanos tiene una desventaja?

R:No necesariamente. Lo que describe Bronfenbrenner es la importancia de adultos significativos en el entorno ampliado — que pueden ser tíos, pero también amigos de la familia, vecinos de confianza, docentes cercanos. El vínculo importa más que el vínculo sanguíneo.

P:¿Los tíos pueden corregir a mis hijos?

R:En su espacio y dentro de lo razonable, sí. Si el niño hace algo peligroso o inaceptable en casa del tío, la intervención es apropiada. Lo que no está bien es que el tío discipline con métodos que vos explícitamente rechazás — gritos, humillaciones, castigos físicos.

P:¿Cómo fomentar el vínculo entre mis hijos y los tíos si no viven cerca?

R:Con intención y consistencia: videollamadas regulares, cartas o mensajes de voz, que el tío o tía participe de momentos importantes aunque sea de forma remota. Lo que sostiene el vínculo a distancia es la frecuencia y la calidad del contacto, no la cantidad de tiempo presencial.

Lic. Julieta Dorgambide

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Lic. Julieta Dorgambide · Psicopedagoga y Directora Clínica de Educa Chubi

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Este artículo fue elaborado por Lic. Julieta Dorgambide, psicopedagoga.

Educa Chubi acompaña procesos de aprendizaje con evidencia científica y experiencia profesional. La información de esta guía busca orientar, no reemplazar una evaluación individual con tu psicólogo/a, pediatra o profesional de referencia.

Cada niño es único. Esto es un mapa, no una sentencia.

Referencias

  1. 1.Bronfenbrenner, U. (1979). *The ecology of human development: Experiments by nature and design*. Harvard University Press.
  2. 2.Steinberg, L. (2001). We know some things: Parent–adolescent relationships in retrospect and prospect. *Journal of Research on Adolescence, 11*(1), 1-19.
  3. 3.Siegel, D. J. (2012). *The developing mind: How relationships and the brain interact to shape who we are* (2nd ed.). Guilford Press.
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