Tu hijo ya tiene trabajo con el español.
Y ahora la escuela le exige inglés.
'Phone' se escribe fonéticamente diferente a como suena.
'Knight' tiene una K muda.
'Through', 'threw' y 'throw' suenan casi igual.
Para un cerebro con dislexia, el inglés es otro nivel.
La dislexia es una dificultad específica del aprendizaje basada en el procesamiento fonológico. Eso significa que cualquier sistema de escritura que requiera conectar símbolos con sonidos va a presentar cierta dificultad.
Pero no todos los sistemas de escritura son iguales. El español es relativamente transparente: casi siempre hay correspondencia predecible entre letra y sonido. El inglés, en cambio, es opaco: las mismas letras suenan diferente según el contexto, y hay decenas de irregularidades que requieren memorización.
Para un niño con dislexia, eso no es solo difícil. Es otro sistema que desafía exactamente donde ya hay dificultad.
¿Por qué el inglés es más difícil para niños con dislexia?
Seymour et al. (2003) compararon la adquisición lectora en 14 idiomas europeos. Los resultados fueron claros: los idiomas opacos (inglés, francés, danés) generaban más dificultades lectoras que los transparentes (español, italiano, griego) — y el efecto era especialmente pronunciado en niños con dislexia.
El inglés tiene alrededor de 1.100 grafemas posibles para representar sus 44 fonemas. El español tiene 27 letras para 24 fonemas, con correspondencias casi siempre predecibles.
No es que el niño con dislexia no pueda aprender inglés. Es que el inglés tiene más irregularidades — y eso exige más de un sistema que ya trabaja al límite.
¿Qué estrategias específicas funcionan para inglés con dislexia?
Las mismas bases del método Orton-Gillingham y los enfoques multisensoriales que funcionan para leer en español se adaptan al inglés:
- Enseñanza fonética explícita en inglés. No asumir que el niño infiere las reglas — enseñarlas directamente, una por una.
- Agrupación por patrones. Palabras que comparten patrón gráfico (light, night, right, sight) se aprenden juntas.
- Tarjetas con imagen + sonido + escritura. Multisensorial también en el segundo idioma.
- Decodificación oral primero. Antes de escribir en inglés, escuchar y repetir para instalar el patrón sonoro.
- Texto a voz en inglés. Herramientas como NaturalReader o Google Read&Write leen en inglés con buena pronunciación — ideales para comprensión lectora sin la barrera del decoding.
No es que tu hijo sea malo en inglés.
Es que aprender inglés con dislexia requiere el doble de andamiaje.
El andamiaje existe.
Solo hay que pedirlo.
¿Qué puede pedir en la escuela para inglés?
Si tu hijo tiene diagnóstico de dislexia, las adaptaciones en inglés son igual de válidas que en cualquier otra materia:
Tiempo adicional en exámenes escritos de inglés.
Posibilidad de responder en forma oral cuando la dificultad es de escritura, no de comprensión.
Fuente OpenDyslexic o Arial, interlineado amplio en materiales.
Evaluación de comprensión auditiva con mayor peso que comprensión lectora.
No penalizar errores ortográficos en inglés separados de la evaluación conceptual.
La maestra de inglés decía que era flojo. No sabía que tenía dislexia. Cuando le explicamos, cambió todo el enfoque.
¿Puede un niño con dislexia llegar a ser bilingüe?
Sí. La dislexia afecta la lectura y la escritura — no la comprensión oral ni la expresión verbal. Muchos niños con dislexia tienen muy buena comprensión auditiva en inglés y pueden hablar con fluidez.
El bilingüismo oral puede alcanzarse sin que la lectura en inglés sea perfecta. El objetivo no es que escriba sin errores — es que pueda comunicarse y acceder al contenido.
Lo más importante
El inglés es objetivamente más difícil para niños con dislexia por su sistema fonológico opaco — pero no está fuera de su alcance.
Requiere las mismas estrategias que funcionan en español: explícito, multisensorial, secuencial.
Y requiere docentes de inglés que entiendan qué es la dislexia — no que lo tomen como falta de esfuerzo.
“La meta no es que escriba inglés perfectamente. Es que pueda entenderlo y usarlo.”
Entender lo que le pasa es el primer paso para ayudarlo.
Preguntas frecuentes
P:¿Un niño con dislexia puede aprender inglés como segunda lengua?
R:Sí. La dislexia no impide el aprendizaje de idiomas, pero hace que los sistemas de escritura opacos como el inglés sean más difíciles. Con estrategias fonéticas explícitas, materiales multisensoriales y adaptaciones escolares, la mayoría de los niños con dislexia pueden progresar en inglés.
P:¿El inglés es más difícil que el español para niños con dislexia?
R:Sí, en términos de lectura y escritura. El inglés tiene mayor opacidad ortográfica — las mismas letras pueden sonar diferente según el contexto. El español es más predecible. Esto amplifica las dificultades de decodificación características de la dislexia.
P:¿Se puede pedir eximición de inglés por dislexia?
R:En la mayoría de los sistemas educativos latinoamericanos no se contempla la eximición total, pero sí adaptaciones significativas: evaluación oral, tiempo extra, materiales accesibles. En España, la LOMLOE también garantiza ajustes razonables. La eximición no es el objetivo — la accesibilidad sí.
P:¿La dislexia se 'nota' más en inglés que en español?
R:Generalmente sí. En español, con práctica y método, muchos niños con dislexia logran una lectura funcional relativamente rápido porque el sistema es regular. En inglés, las irregularidades hacen que los errores persistan más tiempo — lo que puede confundirse con una dislexia más severa cuando en realidad es el idioma el que amplifica la dificultad.
P:¿Existen programas de inglés diseñados para niños con dislexia?
R:Sí. Programas como Barton Reading and Spelling (en inglés) o el Wilson Reading System tienen versiones adaptadas al aprendizaje del inglés con dislexia. En contexto latinoamericano, lo más accesible es encontrar docentes de inglés formados en enseñanza fonética estructurada o en NEE.

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Lic. Julieta Dorgambide · Psicopedagoga y Directora Clínica de Educa Chubi
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