Tu hijo acaba de ser diagnosticado con dislexia.
O sospechás que puede tenerla.
Y no sabés qué hacer mañana.
Este cuadernillo es el primer paso.
No el único — pero sí el primero.
La dislexia es una dificultad específica del aprendizaje de base neurobiológica que afecta la lectura, la escritura y el procesamiento fonológico. No indica inteligencia baja — es una forma diferente de procesar el lenguaje escrito.
Este cuadernillo está diseñado para trabajar en casa las habilidades que la investigación identifica como más importantes: conciencia fonológica, discriminación visual y fluencia lectora. Con guía de uso incluida para que sepas qué hace cada actividad y cuándo usarla.
¿Qué trabaja este cuadernillo?
Las actividades están organizadas en tres bloques, basados en el enfoque de Orton-Gillingham y en la evidencia sobre intervención en dislexia:
- Bloque 1 — Conciencia fonológica: identificar sonidos, segmentar palabras en sílabas y fonemas, trabajar rimas y aliteración. Base de todo proceso lector.
- Bloque 2 — Discriminación visual de letras: reconocer diferencias entre b/d, p/q, u/n — las confusiones más frecuentes en dislexia.
- Bloque 3 — Fluencia y comprensión: lectura de textos breves con apoyo visual, preguntas de comprensión simples, actividades de vocabulario.
Sally Shaywitz (2003), en *Overcoming Dyslexia*, establece que el trabajo en conciencia fonológica explícita es el componente más eficaz de cualquier intervención en dislexia. Las actividades de este cuadernillo parten de ese principio.
Un cuadernillo no trata la dislexia. Construye la base sobre la que la intervención profesional puede trabajar.
¿Cómo usar este cuadernillo en casa?
Este cuadernillo es un complemento al trabajo con psicopedagoga, no un reemplazo. Lo que sí podés hacer en casa:
15-20 minutos por día, no más: el trabajo en dislexia requiere constancia, no intensidad. Más tiempo no es más efectivo.
Empezar siempre por el Bloque 1: la conciencia fonológica es la base. Si no está sólida, el Bloque 2 y 3 no sirven de mucho.
Una actividad por día: no intentar completar todo el cuadernillo en una semana. Cada actividad tiene un objetivo específico.
Celebrar el proceso, no el resultado: si una actividad cuesta mucho, no es señal de que el niño 'no puede'. Es información sobre dónde trabajar más.
Leer las instrucciones juntos: no dar las actividades 'para que haga solo'. El acompañamiento del adulto es parte del ejercicio.
No sos la terapeuta de tu hijo.
Sos su familia.
Y eso ya es suficiente para hacer la diferencia.
¿Para qué edades está diseñado?
El cuadernillo tiene actividades adaptadas para tres rangos etarios:
- 5-6 años: actividades de prelectura — conciencia fonológica oral, discriminación de sonidos iniciales.
- 7-9 años: actividades de lecto-escritura inicial — confusión de letras, sílabas inversas, lectura de palabras.
- 10-12 años: fluencia y comprensión — textos cortos, inferencia simple, vocabulario en contexto.
El DSM-5-TR establece que el diagnóstico de dislexia se hace a partir de los 7-8 años, cuando ya hay suficiente exposición formal a la lectura. Pero el trabajo preventivo en conciencia fonológica puede — y debe — empezar antes.
¿Cuándo este cuadernillo no es suficiente?
El cuadernillo es un complemento. No es suficiente si:
- El niño aún no tiene diagnóstico y hay señales claras de dificultad — en ese caso, la evaluación psicopedagógica es el paso previo.
- Las dificultades son severas y afectan significativamente el rendimiento escolar — la intervención intensiva requiere un profesional.
- El niño se resiste al cuadernillo y genera conflicto — forzarlo no ayuda y puede aumentar la aversión a la lectura.
En esos casos, consultá con tu psicopedagoga antes de continuar con el cuadernillo.
Lo más importante
Este cuadernillo es un punto de partida, no una solución completa.
Trabajar 15 minutos diarios con actividades bien diseñadas, con paciencia y sin presión, complementa lo que hace el profesional en consulta.
Y la presencia del adulto al lado del niño mientras trabaja vale más que cualquier actividad por sí sola.
“La dislexia no define lo que tu hijo puede lograr. Define cómo necesita que le enseñen.”
Entender lo que le pasa es el primer paso para ayudarlo/a.
Preguntas frecuentes
P:¿Este cuadernillo sirve sin diagnóstico formal de dislexia?
R:Sí. Las actividades de conciencia fonológica y discriminación visual son beneficiosas para cualquier niño que esté aprendiendo a leer, con o sin dislexia. Si hay sospecha de dislexia, el cuadernillo puede complementar la observación mientras se espera la evaluación.
P:¿Cuánto tiempo por día hay que dedicar al cuadernillo?
R:15-20 minutos diarios es suficiente y más sostenible que sesiones largas. La investigación en intervención de dislexia (Orton-Gillingham) muestra que la constancia diaria supera a las sesiones intensivas semanales.
P:¿El cuadernillo reemplaza la terapia psicopedagógica?
R:No. Es un complemento para trabajar en casa entre sesiones. La intervención en dislexia requiere un profesional capacitado que ajuste las estrategias al perfil específico de cada niño. El cuadernillo refuerza en casa lo que trabaja el profesional en consulta.
P:¿Cómo imprimir el cuadernillo?
R:Se puede imprimir en hoja A4 estándar, en blanco y negro o color. Para mayor durabilidad, laminar las páginas de actividades repetibles (las que se completan con fichas o tarjetas). Las páginas de escritura se recomiendan en color para mejor discriminación visual.
P:¿Qué hago si mi hijo se frustra mucho con las actividades?
R:Bajar el nivel: retroceder un bloque y trabajar habilidades más básicas hasta que las domine. Y reducir el tiempo: 10 minutos de trabajo fluido es mejor que 20 minutos de frustración. Si la frustración persiste, consultá con la psicopedagoga antes de continuar.

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Lic. Julieta Dorgambide · Psicopedagoga y Directora Clínica de Educa Chubi
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