'En mi tiempo eso no existía'.
'Es que lo consienten demasiado'.
'Con mano firme se le pasa'.
Y vos entre el diagnóstico reciente y la abuela que no cree.
Esa conversación es difícil.
Pero es posible.
Una de las situaciones más agotadoras que viven los padres de niños con TDAH es navegar entre el diagnóstico —que recién empezaron a entender ellos mismos— y la generación anterior, que creció con una visión completamente distinta de la conducta infantil.
El choque no es de mala fe. Es de marcos de referencia.
Te ayudo a construir ese puente.
¿Por qué a los abuelos les cuesta entender el TDAH?
Cuando los abuelos crecieron, el TDAH no tenía nombre. Los niños que hoy reconoceríamos con TDAH eran 'revoltosos', 'flojos', 'difíciles', 'caprichosos'. La respuesta era disciplina, no diagnóstico.
Eso no significa que eran crueles. Significa que no tenían la información que tenemos hoy. El DSM-5-TR (2022) formaliza criterios que llevan décadas refinándose. La comprensión del TDAH como condición neurobiológica es relativamente reciente en el conocimiento popular.
Además, los abuelos a veces ven a sus nietos rendir bien en actividades que les gustan. Y eso refuerza la idea de que 'cuando quiere puede'. No entienden que el TDAH es selectivo —no se puede con lo que no genera motivación inmediata, aunque sí con lo que engancha.
Los abuelos no dudan por mala voluntad. Dudan porque su marco de referencia es diferente.
¿Cómo tener esa conversación?
Algunas claves que funcionan mejor que la confrontación directa:
Empezar por los afectos, no por la ciencia: 'sabemos que lo querés y que querés lo mejor para él. Por eso queremos contarte algo que aprendimos.' El amor como punto de partida común.
Usar analogías médicas concretas: 'si tuviera diabetes, le daríamos insulina. El TDAH es una diferencia en cómo funciona su cerebro —no en su carácter'. Lo concreto y médico ayuda a salir del terreno de la crianza.
No pedir que cambien su visión de todo: pedir algo concreto y pequeño. 'No necesitamos que lo entiendas completamente. Solo que cuando esté con vos, no le digas que es vago'. Una cosa posible.
Mostrar el cambio: si el niño tiene intervención, mostrar a los abuelos cómo responde cuando se usan las estrategias. El resultado concreto convence más que la teoría.
Aceptar que no todos van a cambiar: algunos abuelos no van a poder actualizar su marco. Eso es real. El límite es: lo que dicen frente al niño.
No tenés que convencerlos de que el TDAH existe.
Solo necesitás que no lo dañen.
Eso es diferente. Y es más alcanzable.
¿Qué decirle al niño cuando la abuela dice algo que no ayuda?
La abuela le dijo que era 'un desastre' delante de todos. El niño se fue llorando.
Después del momento, en privado con el niño:
'La abuela te dijo eso porque no entiende todavía cómo funciona tu cerebro. Ella creció con ideas diferentes. Eso no hace que tenga razón. Vos no sos un desastre.'
No atacar a la abuela. No ignorar el comentario. Nombrar lo que pasó y ponerlo en contexto.
El niño necesita que vos lo sostengas. No que entriendas a la abuela.
¿Y si los abuelos son los cuidadores principales?
Si los abuelos cuidan al niño mientras los padres trabajan, el tema es más urgente. En ese caso, vale explorar si hay un profesional —la psicopedagoga, el pediatra— que pueda hablar con ellos directamente. A veces la autoridad médica llega diferente que la parental.
También puede ser útil darles materiales concretos: un artículo breve (como este), un video corto, un resumen del diagnóstico con recomendaciones específicas. No un libro — algo que puedan procesar.
Lo más importante
Los abuelos pueden ser aliados poderosos —o fuentes de invalidación.
La diferencia está en la conversación, no en esperar que lo entiendan solos.
No se trata de que crean todo. Se trata de que no dañen lo que estás construyendo.
“No necesitás su comprensión total. Necesitás su cooperación mínima.”
Entender lo que le pasa es el primer paso para ayudarlo.
Preguntas frecuentes
P:¿Qué hago si la abuela dice que el TDAH 'no existe'?
R:No batalles en ese terreno. El TDAH existe —está en el DSM-5-TR, en la investigación científica, en el diagnóstico de un profesional. Si ella no lo cree, no cambia la realidad del niño. Lo que sí podés pedir es que frente al niño evite comentarios que lo dañen, independientemente de lo que crea.
P:¿Los abuelos pueden aprender a aplicar las estrategias para el TDAH?
R:Muchos pueden, con paciencia y con herramientas simples. No pedirles que implementen todo —elegir una o dos cosas concretas: avisar antes de los cambios, no comparar con otros niños, no gritar cuando se olvida algo. Lo simple tiene más chances de sostenerse.
P:¿Es válido poner límites sobre qué pueden decir frente al niño?
R:Sí. Completamente. Los abuelos tienen derecho a su opinión, pero no a decírsela al niño de forma que lo dañe. 'Pueden pensar lo que quieran sobre el diagnóstico, pero frente a él pedimos que no digan X' es un límite parental legítimo.
P:¿Cómo reaccionar si el niño vuelve de lo de los abuelos descompensado?
R:Primero, acompañar al niño a regularse. Después, entender qué pasó. Después, tener la conversación con los abuelos. No atacarlos en caliente — esperar a estar regulado uno mismo para hablar. El niño no tiene que ser testigo de ese conflicto.
P:¿Hay recursos para abuelos sobre TDAH?
R:Los textos específicos para abuelos en español son escasos. Lo más accesible suele ser un resumen elaborado por el psicopedagoga o pediatra tratante, con información básica y recomendaciones concretas de cómo actuar. Algunos centros de salud también ofrecen talleres para familias que incluyen a los abuelos.

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Lic. Julieta Dorgambide · Psicopedagoga y Directora Clínica de Educa Chubi
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